lunes, 29 de junio de 2015

Cavernícolas 2.0



Hace 6 meses nos enteramos de una noticia que cayó como bomba: Finlandia iniciará el próximo año el adiós a la escritura a mano. Sí, así de simple: aprender a escribir a mano será para los finlandeses solo una opción en el sistema educativo.

Lo supimos y entonces vinieron las preguntas todavía no resueltas: ¿Qué pasará?. Y el cerebro, ¿seguirá igual?. Pero, ¿cómo será la educación con dispositivos sólo electrónicos que nos están dejando medio ciegos a más de uno?. Pero… dejar de escribir con lápiz o bolígrafo… ¡suena imposible!. ¿Y si se va la luz?.
Mil preguntas, normales todas.







Vivimos lo de aquella imagen de los cavernícolas enseñando el novedoso invento de la rueda.



El modelo educativo está cambiando a un ritmo acelerado y nos está dejando la única opción de “adaptarnos o morir”. Es este el único camino para evolucionar, competir, desarrollar, triunfar... O cuando menos sobrevivir en este nuevo mundo laboral.

Una de las claves del modelo educativo que nos mostrará Finlandia serán los profesores. Porque el tema no es sólo adaptar los contenidos, sino preparar a quienes elaboran e imparten esos contenidos.

Los profesores hemos crecido y formado con el viejo esquema, así que no parece ser un asunto sencillo, por eso se deben tomar en cuenta dos cosas: por un lado prepararse/actualizarse y por otro, en una etapa inicial, abrir nuestras mentes. Entender que las nuevas generaciones ya no viven ni anhelan lo que nosotros.



Estar conscientes de que la sociedad sigue cambiando y lo hace tan a prisa que parece que no nos damos cuenta. Pero, entonces, el contacto personal, el trato personal, la educación presencial, ¿desaparecerán?. La respuesta a estas interrogantes está en observar el pasado. En ver que, como siempre ocurre, será una evolución. 
Nada sustituirá a nada, el progreso, el desarrollo, siempre son consecuencia de lo que ha ocurrido. Finlandia puede darse el lujo de adelantarse, dar el brinco que nadie ha dado porque tienen un modelo educativo exitoso. Pero tarde o temprano, la educación mundial se verá así modificada por las veloces e instantáneas nuevas tecnologías de la información y comunicación. Internet es ahora una enorme comunidad, todo es virtual, y la educación deberá tomar y expandir las nuevas herramientas. 
Lo más difícil de todo este inicio es quizá modificar nuestra manera de ver el mundo y en este caso la educación. Después podrá ocurrir lo que ocurre: que los más poderosos, los países más ricos tendrán otra realidad respecto a aquellos rezagados. 
Y como se teme desde ahora, que la brecha digital haga más educados a los modernos y más iletrados a los que no tienen nada. Aunque esa será, en caso de que ocurra, otra etapa que deberemos trabajar.
(Esta última visión podría parecerse a una de esas deducciones catastrofistas -alejadas de la futura realidad- de los cavernícolas temerosos de la rueda. Ojalá así sea).

sábado, 13 de junio de 2015

Mi segunda lengua




El aprendizaje de una lengua no materna surge a partir de una necesidad, la necesidad de comunicación. 

Y a partir de allí se presenta todo lo demás: la necesidad motiva al estudiante al aprendizaje y a desarrollar habilidades. Las estrategias que implementa el profesor como guía de este proceso se realizan con la finalidad de cumplir esa necesidad, la cual presenta variantes entre un alumno y otro. 



El aprendizaje de la L2 y las estrategias para enseñarla contarán con un elemento fundamental: la interacción.


El esquema queda de la siguiente manera:


miércoles, 10 de junio de 2015


¿Quieres ser un buen profesor?




Si escribes en el buscador google.es la frase “características de un buen profesor de idiomas”, el buscador te ofrece  572.000 enlaces con tu posible respuesta.

Es decir, seguramente el tema ha sido tan estudiado como difundido.
Pero yo lo resumiría en que un buen profesor es el que no se olvida. El que tocó un pedacito de tu corazón y de tu memoria porque fue diferente.

Pero, ¿qué quiere decir diferente?.

Pues la diferencia la marca el gusto por lo que se hace. Y aquí caben tantas cosas: la actitud positiva, la disponibilidad, el saber entender las necesidades de los alumnos, capacitarse cuando las circunstancias lo requieren, comprender que entre una lengua y otra hay una cultura y una forma de vida de por medio... En fin.



De mis mejores profesores de idiomas lo que recuerdo es que con ellos parecía más fácil y entrar a su clase nunca fue aburrido y me demostraban que si no comprendía algo, siempre habría un camino sencillo para entenderlo.

De mis peores profesores recuerdo… Pues ese es el tema, que ni siquiera me acuerdo de ellos, sé que existieron porque estuve en este o aquel Instituto, pero no recuerdo ni su cara ni su nombre.

Aunque puedo decir que de todos ellos hay una que fue la peor, no la olvido no porque haya sido la peor, sino porque a los tres días me fui de ahí prometiendo no volver.

Resumiendo, lo que puedo concluir es que ser profesor es una vocación. Las técnicas y herramientas para enseñar se aprenden pero el amor por lo que se hace es lo que te hace diferente